Interrogatorio

Esos versos los escribí yo.
Lo sé porque pocos implicados
se darían cuenta
de que aquella mancha de humedad
en realidad es una fábrica
y que hay cajones con más hielos que otros.
Se necesita mi sobredosis de cobardía
para aceptar desde una puerta
que lo único subreal somos nosotros.
Me confesé invertebrado de directrices,
sujeto de refracciones discontinuas
a la alfombra de la profecía incumplida.

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