en Apuntes teóricos

Ideas monetarias sobre el Ordenamiento

  1. La medida crucial de la reforma monetaria es su impacto en el poder adquisitivo, o sea, el dinero visto como un medio de los agentes económicos, en vez del dinero visto respecto a sí mismo. El dinero, per se, no es el objetivo de la economía, solo una mediación de esta como fenómeno.

La devaluación es una definición que adquiere importancia si se piensa en el efecto de los términos de intercambio de una moneda con otra. Tiene sentido estudiar esa relación en economías, en última instancia, “abiertas”. Es hablar de la relación de la moneda doméstica con una extranjera.

Es decir, es una definición que remite a las relaciones económicas con el exterior, aunque sean referenciales. En cambio, la TC en Cuba solo tiene implicaciones a lo interno, no influye en inversiones, mercados de valores, etc. No tiene ningún tipo de implicación causal en relación con el exterior ( más allá de las remesas, transferencias sin contrapartida).

Luego, hablar de devaluación es adaptar un término que no se ajusta a la dinámica cubana.
No ha habido una devaluación de la moneda, ha habido una “valuación”. Por primera vez en casi 30 años, la relación de cambio oficial es una ( y teniendo en cuenta que no se comunican los dos mercados de divisas).

  1. La rebaja de subsidios que acompañó al ordenamiento ha sido solo a los ciudadanos. La multiplicación de los precios por 25 y la dolarización, es un subsidio de los ciudadanos a la rentabilidad empresarial, que aprovecha la condición de monopolio en escenario de escasez en el que se traspasa al consumidor el costo de la tasa de cambio. El subsidio a las importaciones era relativo, ya que eso siempre lo pagaba el consumidor. La diferencia es que ahora ese mecanismo es más transparente. Otro elemento es que la multiplicación por 25 también lo hace a la ganancia, como elemento del precio.
  2. El aumento de los salarios ha sido insuficiente para sostener el nivel de vida en Cuba. Su impacto ha sido el “retorno” al sector estatal, esencialmente en sectores no productivos. Este “retorno” se debe a la caída del sector privado por la Covid. Es decir, el sector estatal se hace más atractivo a falta de competencia.
  3. La competitividad de una empresa se puede alcanzar redefiniendo sus reglas, competencias, incentivos y reglas de estos, entre otros. Las empresas cubanas que no son rentables deberían ser revisadas para redefinirse. Un método sencillo es el traspaso de la gestión a privados, conservando la propiedad sobre los medios de producción.

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