Versos

Amarillo

I
La decencia nunca fue pretexto
para los que nacen
marcados
por el animal de una circunferencia
ni para fieras cercanas
algunas domesticables

II
Llenando de costuras a la esperanza
van con sus suelas gastadas
hijos de padres sin tiempo

otros la mojan con el agua tímida
que agotan los nombres apuntalados
con el sudor que adorna la bala

III
Somos el retoño sin árbol
aterrado ante un chantaje
jamás pronunciado por nadie

el que escuchó un látigo
cuando hablaba una consigna

la cacería perfecta para el museo
de las generaciones atrapadas
en palabras ajenas

la insensatez de llamar desgaste
a la gota fría corriendo.

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